La liposucción es un procedimiento quirúrgico que puede ayudar a disminuir la grasa de un área específica del cuerpo. Se hace principalmente en el área media, los muslos, y los brazos. En este procedimiento, una cánula es usada para succionar la grasa desde ciertas áreas mediante incisiones. Muchas personas descubren que la liposucción las ayudó a obtener un cuervo con curvas de las que pueden estar orgullosos. La liposucción le da a la mayoría de las personas un aumento en la confianza, especialmente cuando descubren que su ropa les queda bien.
Si bien la liposucción es una cirugía plástica que es comúnmente realizada, hay algunas circunstancias en que no se te recomienda que la realices. Una de las principales razones por la que los cirujanos le recomiendan a los pacientes no optar por el procedimiento, es cuando determinan que no están preparados. Durante la consulta inicial, el cirujano usualmente tiene una conversación exhaustiva con el paciente para descubrir cuales son sus expectativas con respecto al procedimiento. Si descubren que el paciente aún tiene dudas, a menudo el cirujano les dirá que piensen algo más al respecto.
Otra razón por la que los cirujanos se niegan a realizar liposucción en pacientes es cuando tienen expectativas no realistas. Recuerda, los cirujanos no son tu hada madrina. No pueden mover una varita mágica y hacer que toda tu grasa desaparezca para que nunca vuelva. Es cierto que el procedimiento eliminará las células de grasa. Sin embargo, aun quedarán otras células de grasa en el cuerpo que se pueden expandir y crecer con el tiempo, especialmente si comes demasiado y no haces ejercicio. Más aún, no puedes deshacerte completamente de la grasa en un área, ni siquiera con liposucción, y esa misma área puede expandirse si ganas una cantidad significativa de peso.
Si bien sus resultados son permanentes, la liposucción no es un substituto de una dieta saludable y ejercicio continuo. Cuando te sometes a liposucción, debes estar seguro de que estás comprometido a mantener e incluso reducir tu peso actual. De esta forma, podrás disfrutar de los maravillosos resultados que el procedimiento otorga.
Para pacientes que toman ciertos medicamentos, la liposucción no se recomienda porque pueden tener un impacto negativo en los resultados de tu cirugía. Por lo que antes del procedimiento, debes informar sobre todos lo medicamentos que estés consumiendo, para que tu cirujano esté consciente y te pueda recomendar sobre qué medicamentos no están permitidos. La preparación antes del procedimiento es igual de importante que el cuidado postoperatorio. Siguiendo las instrucciones preoperatorias, deberías estar listo para el procedimiento de liposucción.
Para pacientes que tienen implantes en el sitio en que quieren realizarse liposucción, esto puede ser un problema. Por esta razón deberías informar al cirujano sobre su presencia, para que no rompan accidentalmente los implantes mientras realizan el procedimiento de liposucción.
Tu condición de salud actual también puede ser factor en contra de la liposucción. El cirujano tendrá que evaluarlo antes de que te permita realizarte la liposucción. Tener ciertas enfermedades, como problemas cardíacos o pulmonares, depresión, desórdenes de coagulación sanguínea, desórdenes endocrinos, problemas vasculares, o diabetes, te pueden impedir realizar este procedimiento. No obstante, algunos cirujanos realizarán de todas formas la operación, simplemente deben tener toda la información para que puedan lidiar con cualquier problemas que ocurra durante la cirugía.
Extrañamente, existe la concepción errada de que la liposucción puede afectar en forma negativa el embarazo, por lo cual mujeres que planean quedar embarazadas en el futuro tienen miedo de realizarse una liposucción. La verdad es que realizarse una liposucción antes de un embarazo no tendrá efectos negativos en él. Por el contrario, puede ayudar a la paciente a quemar la grasa después del parto. Sin embargo, los cirujanos sugieren que las pacientes se sometan a liposucción después para que puedan obtener los mejores resultados sin que éstos se vean afectados por un embarazo posterior.